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Medicina práctica: Muy importante!!!

MEDICINA PRÁCTICA

Los dientes sanos reflejan una buena salud
 

Las infecciones dentales aumentan un 25% el riesgo de problemas cardiovasculares

La periodontitis se considera un factor de riesgo tan importante como la hipertensión, la obesidad y el consumo de cigarrillos.
La gingivitis es una infección de las encías que se inicia con el enrojecimiento de las mismas durante la comida o ante el más mínimo traumatismo o roce, como por ejemplo el que se produce al hablar o al cepillarse los dientes.
Aunque es una afección que puede empezar a manifestarse durante la infancia, es más frecuente que aparezca en la época adulta, coincidiendo con la aparición de la placa bacteriana, una placa pegajosa e incolora que se fija en los dientes y en las encías. Si la higienenqe9 adecuada, esta capa se va endureciendo y sobre ella proliferan bacterias que destruyen los tejidos de soporte de los dientes e, incluso, el mismo diente.
La gingivitis puede limitarse a un solo diente o bien afectar a la totalidad de las piezas dentales. Al mismo tiempo, puede permanecer mucho tiempo sin evolucionar o progresar con extrema rapidez, hasta producir afecciones más extremas, como la periodontitis, que llega a destruir el hueso maxilar hasta conseguir que se aflojen los dientes y se desprendan.

Enfermedades del corazón.

Estudios recientes realizados por la Universidad de Columbia (Nueva York) revelan que las infecciones dentales elevan hasta un 25% la posibilidad de padecer enfermedades cardiovasculares, debido principalmente a la incursión de bacterias en la corriente sanguínea a través de las heridas de las encías.
Por este motivo, la periodontitis empieza a considerarse un factor de riesgo tan merecedor de tener en cuenta en el desarrollo de las enfermedades cardiocirculatoris como la hipertensión arterial, la obesidad o el consumo de cigarrillos.
Alteración del embarazo.
Pero su influencia no se limita al sistema circulatorio. La periodontitis y la gingivitis también participan en el desarrollo de enfermedades digestivas, por deglución de gérmenes; respiratorias, por su inhalación, o incluso endocrinológicas, por las alteraciones metabólicas que producen, como ocurre en el caso de la diabetes. Además, otras investigaciones revelan que las mujeres en estado de gestación que padecen periodontits tienen más posibilidades de dar a luz a bebés de bajo peso.

El cepillado de los dientes.

Una buena higiene dental es esencial para tener dientes blancos, unas encías sanas y un aliento fresco. Las limpiezas bucales que realiza el dentista no son suficientes si no se acompañan de una correcta higiene diaria a base de cepillo y dentífrico. Deben cepillarse tres veces al día, es decir, después de cada comida y durante tres minutos. El movimiento de cepillado de dientes es sumamente importante. abarcar la totalidad de la boca, tanto la cara interna de las mejillas a todas las superficies de los dientes, es decir, su parte interior, la exterior y la plana de masticación o afilada de corte.
El cepillo debe llevar un movimiento vertical desde la encía hasta el diente manteniendo una inclinación de 45 grados para que se puedan eliminar fácilmente los restos de alimentos. Lo recomendable es que sea de material sintético, sin dar demasiada importancia a su dureza o al diámetro de sus cerdas. Aún así si se tienen las encías delicadas son preferibles las cerdas blandas. Los cepillos eléctricos, por su movimiento uniforme, eliminan con más facilidad la placa dental. Hoy día ya se comercializan en tamaños reducidos para que lleguen a los rincones más difíciles de la dentadura.
Para complementar una buena higiene dental es recomendable que antes o después del cepillado de los dientes se realicen enjuagues dentales con sustancias antisépticas destinadas ya a tal efecto, a ser posible sin alcohol en su composición.

Educación sanitaria como medida preventiva.

Las revisiones bucales periódicas y una limpieza diaria son los requisitos básicos para prevenir infecciones graves. La boca, junto con los ojos, es la destinataria de la mayor parte de las miradas que nos dedican nuestros semejantes. Sin embargo, es un asiento de múltiples procesos inflamatorios o infecciones que precisan conocerse y prevenirse.
Es aconsejable lavarse los dientes después de cada comida, fundamentalmente después de la cena, ya que durante la noche disminuye la segregación de saliva y, junto con el reposo de la lengua, es más fácil el desarrollo de la placa bacteriana. Lo más importante es prevenir cualquier tipo de enfermedad. En la educación, sanitaria debe saberse que el sarro en sí no es cariogénico. No depende de su cantidad, sino del tipo de sarro de cada persona. Hay personas que tienen gran cantidad de sarro y no desarrollan caries, y otras, al contrario.
Sin embargo, aunque no se puede generalizar, es recomendable a personas que tienen predisposición a infecciones, que se revisen la dentadura cada seis meses si el riesgo es relativo; cada año, como medida aconsejable, y cada dos, si el riesgo es bajo.